En
septiembre del 2004 se
llevaron a cabo las primeras
Jornadas Alfonsinas en
nuestro país. Hablar
de los motivos que propiciaron
el surgimiento de este
proyecto posee no sólo
un valor anecdótico
sino, y esto es lo más
importante, filosófico.
Las Jornadas Alfonsinas
son un eslabón
entre las generaciones
humanas, muy especialmente
las de nuestro país.
Si hay algo que todavía
pueda ennoblecer al hombre
contemporáneo es
el recuerdo, la veneración
de una persona o suceso
del pasado. A través
de las Jornadas Alfonsinas
se ofrece homenaje al
ilustre Alfonso Reyes,
a su figura y su obra.
Se ha visto en Alfonso
Reyes al escritor que
renovó la lengua
española culta
o literaria, principalmente
por lo que a la prosa
se refiere, a veces con
menor aprecio y desconocimiento
de su poesía..
Este hecho por sí
mismo constituye una proeza
que merece el reconocimiento
por todos los hispanohablantes
y en especial por cada
mexicano. Nuestro escritor,
creemos, es motivo de
celebración constante
tanto como lo fueron un
día para la Nueva
España, los talentos
de Juan Ruiz de Alarcón
y sor Juana Inés
de la Cruz. Las Jornadas
Alfonsinas reconocen esta
hazaña y tienen
entre sus objetivos darla
a conocer o recordársela
al público lector
y asistente pero además,
y esto es lo que nos diferencia
de otros espacios donde
se discute y comenta la
obra de Reyes, pensamos
que esta renovación
del lenguaje debe ser
vista como fenómeno
estético en un
sentido histórico
y filosófico más
amplio, y como tal proviene
de un impulso artístico
que no se limita a la
expresión literaria.
Ésta es sólo
uno de los vértices
desde el cual aparece
Alfonso Reyes como símbolo
del anhelo por llevar
a la literatura el sentido
pleno de la existencia
humana. Desde este vértice
se despliegan ramificaciones
y se nutre también
de todos los demás
fenómenos de la
cultura y de todas sus
manifestaciones artísticas.
Las Jornadas Alfonsinas
buscan encauzar ese impulso
estético y artístico
y llevarlo más
allá de la lectura
privada, de la expresión
escrita especializada
para convertirlo en una
fuerza capaz de renovar
y avanzar en el difícil
mar de la vida cultural
en nuestro país
y todavía más
allá, es decir,
en la vida de toda Hispanoamérica
a través de una
aportación genuina.
En
un sentido más
concreto y como un eco
de los motivos anteriores,
las Jornadas Alfonsinas
no sólo ofrecen
conferencias magistrales
sobre los temas que aparecen
en el universo literario
de Alfonso Reyes, siempre
diverso y vigente como
podrá descubrirlo
el público asistente,
las cuales permite mantener
vivo su recuerdo y darlo
a conocer a nuevas generaciones.
También ofrecen
un foro para todo el que
desee expresarse por medio
de la palabra. Nuestra
intención es que
al promover la lectura
y el comentario de la
obra alfonsina, despierte
en el participante y en
el auditorio que lo escucha,
desde el joven que asoma
por primera vez a la literatura
hasta el varón
o la mujer ya formados,
el amor por su propia
lengua, el español
que es también
amor a México así
como por todos los temas
que esta obra, extensa
y polimorfa, comprende.
Como vértice, hemos
dicho de un fenómeno
estético, las lecturas
y conferencias, la literatura
que allí se expresa,
se ve amalgamada a otras
importantes presencias
artísticas; así
la música entre
éstas no puede
ausentarse. Los antiguos
griegos admirados por
Alfonso Reyes, sabían
que poesía y música
siempre caminan juntas.
No hay nada que justifique
olvidar este descubrimiento.
Por tal motivo se presentan
conciertos musicales que
permitan sensibilizar
la inteligencia y educar
el oído a través
de la melodía de
manera paralela al discurso
y la lectura.
La
cultura es - sentencia
Reyes - ley de continuidad.
Pero no una ley Física
explicamos nosotros, porque
ésta se nos presenta
como algo ya dado mientras
que para ser verdadera
la otra, deben concentrarse
las mejores capacidades
del hombre. Decididos
pues a reclamar la unidad
para la cultura, que le
pertenece por naturaleza,
se ha adoptado para las
Jornadas Alfonsinas como
lema la siguiente expresión
de Alfonso Reyes; “La
herencia universal es
mía por derecho
de amor, por afán
de estudio y trabajo,
únicos títulos
auténticos”.
Deseamos despertar en
México el mismo
anhelo que llevó
a nuestro Alfonso Reyes
a cruzar fronteras políticas
e intelectuales y reconocerse
como hombre universal
alejado siempre de los
falsos nacionalismos.
Él soñó
que en México pudiera
surgir una nueva Atenas.
Nosotros, a poco menos
de cien años de
recordar su partida hacia
el exilio en Europa, pensamos
que la Atenas que el imaginó
estará siempre
amenazada. Necesaria es
la Esparta valerosa que
no duerme para defender
la Cultura allí
donde el bárbaro
amenaza regresar o ya
por desgracia se encuentra
caminando en el jardín
y el templo.
Los
medios para difundir la
obra de Alfonso Reyes
y conseguir los objetivos
trazados anteriormente
son diversos. Siempre
con el afán de
colaborar con las instituciones
más importantes
de nuestro país
las cuales, gracias a
una constante labor, a
los logros conseguidos
hasta ahora que hablan
por sí mismos,
han empezado a reconocer
la validez de nuestro
trabajo. Así la
organización mejora
cada año lo que
beneficia a nuestros participantes
directamente. Una mención
muy especial debe hacerse
a propósito del
apoyo y hospitalidad que
nos ha brindado la Capilla
Alfonsina
de la Ciudad de México
a través de su
director la Dra. Alicia
Reyes, nieta de Alfonso
Reyes. Esperamos que el
lector de esta página
se interese cada vez más
y participe pronto en
las Jornadas. El espacio
que inauguramos aquí
buscará mantener
a nuestros lectores al
tanto de la historia y
las perspectivas de este
proyecto, así como
de los eventos y servicios
que surgirán próximamente.
Agradecemos a todos los
que han participado de
una u otra manera dentro
de las Jornadas Alfonsinas.
Ulises
S. Segura
Director y fundador.